El pasado agosto se realizó en Venezuela una reforma en las políticas tributarias; para comprender mejor estas nuevas medidas fiscales, sin que esto genere grandes confusiones, es necesario conocer algunas claves en torno a la política pública.

En primera instancia se debe señalar que los cambios fueron realizados en torno a tres elementos: Incremento en el Impuesto del Valor Agregado (IVA); cambio en la periodicidad en la declaración de impuestos; incremento de impuestos a grandes transacciones financieras.

Incremento del IVA
Es necesario señalar que este cambio supone un incremento en el cálculo del Impuesto del Valor Agregado (IVA), del 12% al 16%, en los productos señalados.

De igual forma quedan exentos –como lo ha sido siempre- los alimentos correspondientes a la cesta básica, los servicios básicos, servicios de transporte, venta de hidrocarburos, eventos deportivos, culturales y recreativos, siempre que el precio de entrada no sobrepase las 2 U.T.

Esto con el único fin de reducir los déficits fiscales y así impulsar un resto de políticas que cimenten un cambio y procuren la prosperidad económica nacional.

De igual forma está establecida la cancelación IVA de manera semanal; en donde se especifica que el impuesto retenido será el de la semana anterior inmediata.

Periodicidad en el pago del ISLR
Asimismo se fijó un cambio en la periodicidad del recaudo para el Impuesto Sobre la Renta, que hasta el momento se realizó de manera quincenal; a partir del pasado primero de septiembre la cancelación comenzó a realizarse de manera semanal.

También se establece que para el sector bancario y asegurador la alícuota estará fijada en 2%, mientras que para el resto de los sectores será del 1%.

En todo caso, lo más recomendable es tomar en cuenta a nuestro administrador(a) y dejar que sean ellos quienes hagan los ajustes necesarios para estar al día con la contribución fiscal que deben realizar todas las empresas.

Incremento en los impuestos a las grandes transacciones financieras
A través de esta medida se fijó un rango de 0,5% y 2% en el impuesto, para las grandes transacciones financieras para quienes son consideradores contribuyentes especiales. Están excluidos los sectores agroindustriales e industriales.

Sin embargo desde el pasado 1° de septiembre la alícuota fue fijada en 1%, con el fin de generar mayores ingresos a través del fisco nacional.

Cumplir con las obligaciones fiscales es una necesidad para todas las empresas, para evitar las sanciones por evasión fiscal.