La creatividad es la capacidad de crear ideas nuevas, ideas que nos mantengan no solo a la vanguardia sino que también nos hagan sobresalir entre tantos nuevos productos, proyectos y negocios. Pero no siempre nuestra creatividad está al tope, incluso a veces podemos tener la mente en blanco y nuestra imaginación en cero.

El bloqueo creativo suele ser desmotivante y puede o no tener una razón de ser. Si tú o tu equipo no encuentran qué los ha llevado a la falta de creatividad, puedes aplicar algunos de estos consejos:

No descartar ninguna idea: Todas las ideas son válidas por más descabelladas que parezcan, anota todo lo que se te ocurra, normalmente entre las locuras de la imaginación hay material que puede hacerse real solo hace falta verlas y escucharlas en voz alta.

Inspírate: Busca entregarle unos minutos a alguna actividad que te apasione. Nuestro cerebro mientras más estimulado esté funciona mejor, al dedicarle tiempo a actividades recreativas le das un impulso de inspiración y podrás volver a tener grandes ideas.

Sal de tu zona de confort: Normalmente no nos atrevemos a aventurarnos fuera de lo que nos es conocido, nuestra zona de confort. Retarte, es una excelente manera de reactivar tus neuronas, los retos te obligarán a redescubrirte y a abrir espacios de tu mente que ni sospechabas que existían.

Date un break: A veces la rutina nos abruma, nos llenamos de tantos quehaceres que saturamos nuestro cuerpo y olvidamos que no somos una computadora o un robot. Si ya intentaste todo para salir de este bloqueo creativo, es momento de tomar unos minutos y no hacer nada, simplemente deja todo donde está y concéntrate en nada más que tu respiración, admirando un paisaje o disfrutando tu comida favorita. Luego vuelve al ataque, las ideas fluirán sin siquiera notarlo.

Organiza en tu espacio de trabajo actividades que estimulen al equipo a crear y además los ayude a fortalecer lazos que mantengan un entorno amigable y dado para la creatividad.

Es importante hacer del ambiente de trabajo un lugar en donde todos puedan ser, sin muros que los contengan.

Recuerda que las ideas solo fluyen cuando hay espacio para ellas, las cajas encierran y la imaginación es libre.