Los socios pueden equilibrar las debilidades individuales que podemos tener como generador de un modelo de negocio, es por ello que se recurre a un inversionista que nos ayude tanto con capital como con trabajo productivo.

Pero esta tarea no es nada sencilla, puesto que tener un socio puede representar un alivio como una pesadilla. Para encontrar un co-fundador o socio es esencial que esa persona maneje ciertas cualidades que sean complementarias.

Por ejemplo, un emprendedor que no tenga un perfil tecnológico, lo más inteligente que podría hacer es encontrar un socio que maneje el mercadeo o la facturación. Es decir, alguien que pueda apoyarnos en nuestras debilidades.

Lo más importante que debes saber, es que las sociedades o socios representan un aporte que nos puede hacer ver tanto los riesgos como las oportunidades de negocio para nuestro modelo.

Si existen divergencias entre los puntos de vista, estas mismas pueden llegar a ser enriquecedoras, siempre y cuando se mantenga los valores y la ética entre ambos para que el modelo de negocio sea el que triunfe.

Si bien es productivo aportar diferentes experiencias y puntos fuertes para un negocio, debe hacerse con respeto mutuo y con una auténtica valoración. Cada parte debe dedicar su porcentaje de esfuerzo como de determinación para llegar al éxito.

Hay que asegurarse de que la persona con la que estamos trabajando está tan comprometida como nosotros, y con una filosofía de vida similar a la nuestra, para poder lograr un equipo de trabajo.

Ten en cuenta que las condiciones familiares o económicas muy dispares pueden crear tensiones importantes. Por lo tanto, antes de lanzarse a hacer negocios juntos con un amigo, familiar, es realmente aconsejable poner todo sobre la mesa y establecer metas a corto y largo plazo.

 La creación de una empresa inevitablemente lleva consigo una buena cantidad de sorpresas, por lo que ese socio debería tener la misma capacidad para afrontar conjuntamente los obstáculos inesperados.

Ten en cuenta que los empresarios tienen que tener ideas claras y defenderlas, pero no rígidas, para que pueda establecerse una dirección rentable, y sólida del modelo de negocio.

Recuerda que la flexibilidad requiere una actitud para estar abierto a hacer las tareas que hagan falta, incluidas las más ingratas o rutinarias. Y esta carga si es compartida con un socio puede ser mucho más simple.

Te recomiendo que cuando decidas tener un socio o co-fundador que aporte cierta inversión, bien sea de tiempo y esfuerzo o capital, sea una persona que te transmita confianza, alguien que te pueda ayudar a superar dificultades.

 Recuerda siempre que para alcanzar el éxito en tu modelo de negocio, es necesario elegir un socio adecuado, por esta razón, esta etapa exige mucha reflexión y tiempo.