La productividad de tu equipo depende plenamente de cómo se sientan en el ambiente laboral.

Saber qué hacer cuando se ha perdido la proactividad y el enfoque es vital para cualquier líder y jefe. Por lo que, mantenerte al tanto de cada contratiempo es importante, así podrás determinar fácilmente cuando haya algún problema interno o externo que afecte directamente el trabajo de tu equipo.

Para poder atacar cualquier inconveniente laboral, debes identificar el foco de este. Comunícate, entérate de los pormenores del día a día y así podrás determinar los pasos a seguir.

Siempre es bueno fomentar la comunicación entre los miembros de tu empresa y tú, de esta manera los miembros de tu equipo se sentirán en confianza para comentar quejas o incomodidades al momento de suscitarse, evitando que alguna situación les genere estrés prolongado que afecte su desempeño individual.

Demuestra que te importa el crecimiento personal y laboral de tus empleados, organiza talleres o cursos que les otorgue aprendizajes dentro de sus respectivas áreas y así motivarlos a querer seguir siendo parte de tu negocio.

Impulsa el sentido de pertenencia. Hacerle sentir a tu equipo de trabajo que son parte de tu compañía los hará levantarse cada mañana con ganas de verla crecer.

El sentido de pertenencia se siembra poco a poco, muéstrales lo que eres y lo que quieres llegar a ser como empresa. Haz que cada uno sienta que es una pieza importante de los procesos y del éxito grupal.

Por último, enfócate en que todos sepan el potencial que tienen y que estás dispuesto a darles las herramientas para crecer aún más.

Todos los equipos tienen baches energéticos y de productividad, lo importante es saber devolverles el enfoque e impulsar la proactividad y las nuevas ideas.

¡A trabajar!