Cuatro mitos sobre seguros que no debes creer

 

El mundo de los seguros es muy amplio y junto a la infinidad de cosas que puedes asegurar están los tantos mitos sobre las pólizas que no están ni cerca de ser verdad, hoy te dejo cinco de esos cuentos que no debes creer.

  1. No puedo pagar un seguro de vida: Los seguros de vida suelen variar en costos y coberturas, haz la búsqueda según tu caso y tu presupuesto lo permita. No te cierres a la posibilidad de asegurarte por tener la falsa creencia de que todos los tiene altos costos. Según estudios, el 80% de la población mundial está en la capacidad de contratar una póliza de vida que se ajuste a sus necesidades.

 

  1. Si estoy asegurado en un trabajo, sigo asegurado aun cuando cambie de trabajo: En la mayoría de los casos, sino en todos, al finalizar el contrato laboral finalizan todos los beneficios que son inherentes a él, las pólizas de seguro suelen ser uno de ellos.

 

  1. Una vez que mis hijos sean adultos no necesito un seguro: Los seguros te benefician en todas las etapas de la vida, una vez que tus hijos sean adultos, los seguros son individuales a pesar de tener beneficiados secundarios. Tu seguro sigue vigente aunque tus hijos ya sean adultos, este puede ayudarte con gastos de salud e inclusive al momento de fallecer, dejar herencias o reducir los gastos fúnebres y deudas que hayas tenido en vida sin pagar

 

  1. Si tengo una profesión de riesgo no puedo tener un seguro de vida: Los costos de las pólizas varían según, edad, profesión, capital a asegurar y padecimientos, por lo que en el caso de practicar una profesión de riesgo, las primas se elevan con costos adicionales, pero cualquier persona puedes obtener un contrato con cualquier aseguradora.

 

Es momento de dejar estos mitos atrás, asegurar tu vida y aliviar las preocupaciones de los tuyos.