Define tu proyecto ¿Cuál es tu objetivo?

Actualmente la iniciativa de tener independencia financiera ha creado nuevos caminos, entre ellos el surgimiento de los emprendedores, que comienzan con recursos limitados una idea que pueda generar activos a futuro.

A la hora de iniciar un proyecto es importante que determines a que categoría pertenece, si es un producto o un servicio y si corresponde a una inversión, un emprendimiento u startup.

Es necesario establecer que un negocio responde a intereses financieros, es decir su objetivo es obtener una ganancia sin consumir todo el tiempo de una persona. En estos casos se incluyen transacciones comerciales de compra y venta, crédito o inversiones.

El negocio debe tener la particularidad de producir ganancias aun cuando no se trabaje en él todo el día. La ventaja es que se pueden obtener recursos financieros y ganar tiempo. Es importante no confundirlo con autotrabajo.

El emprendimiento se trata de una actividad más compleja, que puede ser asumida por empresarios o cualquier persona natural que conozca el área del proyecto a realizar. La finalidad del mismo puede ser convertirse en un negocio a largo plazo, pero no es su principal objetivo, generalmente se forman con poca capital y requiere de toda la atención y tiempo posible.

Dentro de una organización o empresa también se pueden realizar ideas de emprendimiento, estos pueden ser proyectos innovadores producidos por un talento humano entusiasta. Estos pueden ser el lanzamiento de una nueva gama de productos, ayudas sociales, alianzas u otros.

Cuando se trata de un emprendimiento propio, puede tratarse de la construcción de una marca empresarial al ofrecer productos o servicios, o una marca personal de figura pública, como puede ser el caso de asesores o conferencistas.

Ahora bien un startup corresponde al lanzamiento de una idea que puede ser rentable o no, este se inicia como un prototipo de un plan de negocio con altos factores de riesgo, estos también se caracterizan por basarse en las nuevas tecnologías de información y comunicación.

Entre ellas se pueden encontrar como ejemplos aplicaciones, e commerce, o métodos de pago on-line. Las startup generalmente vienen de ideas novedosas o de ofrecer algún servicio con la ventaja de la tecnología, para facilitar tareas a los usuarios.

Una vez aclarados estos principios generales puedes identificar hacia donde te diriges, por ello es importante definir cuál es tu meta y los resultados que quieres obtener; si es solo obtener ganancia financiera, consolidar una marca o generar un nuevo servicio mediante la tecnología. En próximos artículos estaré profundizando en cada uno de estos puntos para mejor desarrollo.