En el ámbito comercial siempre entenderemos a una empresa como un sistema que tiene un entorno definido y donde se materializan sueños e ideas de manera planificada con la finalidad de satisfacer la demanda de bienes y/o servicios de una población.

En la actualidad las empresas definen públicamente su misión y visión tomando en cuenta las diferentes estrategias que deben seguirse en función de los objetivos que se han propuesto; Para ello, se necesita tener una visión previa del negocio, además de una formulación y desarrollo estratégico del mismo. Así mismo, se debe partir de una estricta definición de la misión, por cuanto toda la planificación posterior estará condicionada a la misma, ya establecida.

Ahora bien, se nos presenta el caso de que existen ciertos bienes y servicios que se ofrecen a la colectividad y que conllevan beneficios a una comunidad entera, incluso a grupos de personas que no pagan por ellos. Debemos considerar que el sistema industrial de hoy día es una secuencia de procesos mecánicos únicos, comprendidos y comprensivos, balanceados; donde las grandes corporaciones ya no están únicamente interesadas en maximizar sus ganancias a través de la producción y venta de productos o servicios sino de prestar colaboración para el crecimiento y bienestar de la sociedad en general.

Tomando en cuenta esto; se han superado por mucho las definiciones que enuncian que una empresa es toda entidad, independientemente de su forma jurídica, que ejerza una actividad económica, así como la que considera a una empresa como el conjunto de capital, administración y trabajo dedicados a satisfacer una necesidad en el mercado.

La visión empresarial actual es dar mucho más que un simple producir para satisfacer las demandas de un mercado. Se toman en cuenta; por supuesto, las necesidades de una población y se les considera como el conjunto de actividades humanas organizadas con el fin de producir bienes y/o servicios, pero hay que administrar recursos, capital y trabajo; lo cual implica centrar el interés en el hombre y sus circunstancias.
Lo ideal es la racionalización de actividades en aras de los resultados, con la atención puesta en la eficiencia y la productividad, pero enfocados en el bienestar del ser humano ya sea trabajador – productor y/o consumidor.