Al momento de iniciar un negocio, es vital definir ciertos parámetros que le darán a tu marca el target hacia el cual va dirigido, de esta manera podrás lograr la conexión necesaria que genere identificación directa del público con lo que ofreces.

Primeramente, es importante identificar a tu marca como una persona real, que vive y padece al igual que tus clientes, esto te dará la oportunidad de no solo obtener mayor cantidad de consumidores sino también te ayudará a que se mantengan en el tiempo. Para poder darle personalidad a tu marca debes identificar el sentimiento que quieres generar en tu público, para así comenzar a moldear la forma de ser de tu personaje.

Si deseas que tus consumidores asocien, por ejemplo, tranquilidad a tu marca, debes desarrollar un enfoque publicitario que juegue con elementos que despierten un sentimiento de paz desde el primer momento. Todo esto para lograr una conexión humana con tu producto o contigo. Una vez demarcado el sentimiento principal que quieres generar, comienza el desglose de las características principales que debe tener tu personaje para alcanzar ese objetivo.

Cada particularidad es relevante. Debes conceptualizar todo en la persona: sexo, edad, contextura, vestimenta, manera de caminar, gesticulación… cada detalle es importante pues gracias a esto tu marca empatizará o no con el público objetivo.