La banca común como la hemos conocido enfrenta actualmente uno de los cambios más significativos a nivel mundial, y según estudios actuales indican que un 72 % de los menores de 34 años realizan la mayoría de sus operaciones bancarias por medio de su Smartphone, un 94 % utiliza la banca online y al 40 % no le preocupa que su identidad bancaria no posea oficinas comerciales.

Estos datos indican que desde hace varios años la tecnología se está abriendo camino por medio de las Fintech y BigTech, y poco a poco está desplazando a la banca común, dando así inicio a una nueva era tecnológica y financiera.

Parte de esta evolución digital se enfoca en el departamento tecnológico de los bancos, los cuales deberán migrar todas las áreas de trabajo y adaptarlas a plataformas digitales y automatizadas, considerando como su principal motor la big data y la seguridad digital.

El banco del futuro estará constituido por una data digital y sus servicios se enfocarán no solo en la demanda y oferta de dinero, sino en brindar una experiencia única al cliente, prestándole un servicio mucho más eficiente y adaptados a los correos electrónicos, big data y tecnología de servicio, todo esto con la finalidad de mejorar la calidad de vida de los usuarios, empresarios y colaboradores.

Por los momentos se espera que la mayoría de las bancas tomen la iniciativa de impulsar aplicaciones que permitan gestionar todas las operaciones que se realizaban por las taquillas y oficinas comerciales, como: aperturas de cuentas, reclamos, entrega de documentaciones, solicitud de préstamos, entre otros.

A todo esto, sumamos el uso de la robótica, algoritmos matemáticos que sugieran sobre el mejor momento para realizar una inversión y la aplicación de inteligencia artificial.

Observando todo el panorama actual, las bancas deberán adaptar no solo sus servicios, productos, sino también deberán estudiar al nuevo tipo de cliente y su forma de consumo, cuáles son las necesidades demandadas por esta nueva generación y su forma de comportamiento ante el universo digital y de esta forma lograr una cohesión entre el cliente, banca y digitalización.