Cuando te dedicas a ofrecer un servicio, por lo general, una vez realizado el trabajo, no se hace un seguimiento al cliente, éste es un error que muchos vendedores cometen.

Con el afán de “vender un servicio o producto” y ver el cliente satisfecho, mayormente se cree que esa relación se terminó y, al final se dejan llevar por el dicho de que “no hay mejor publicidad que un cliente satisfecho”.

La verdad es que esa relación “Cliente-proveedor” no debe terminar, se trata de fidelizarlo y crear relaciones, de hacerle seguimiento pos-venta, de manera que se establezcan fuertes lazos comerciales, de eso depende una buena relación comercial.

Es claro, que “Todos vendemos algo” así sea la buena actitud, buena presencia, una imagen… todos, absolutamente todos, al dedicarnos a alguna profesión, ya somos vendedores.

Es por ello, que me he tomado este tiempo que también es valioso para ti, por leerme, en compartir en este post algunos consejos que te pueden servir para llevar a cabo el buen servicio que tu cliente se merece

  1. Darle enfoque a la estrategia

    Desarrollando un buen plan de negocio, apoyado de asesoramiento de expertos, te dará un buen posicionamiento competitivo

  1. Ten tu objetivo hacia el cliente

    Debes tener presente que toda empresa es un negocio de servicio al cliente. Ante tantos procedimientos organizacionales, lo primero que debes es hacerte esta pregunta ¿Qué puedes hacer para orientarte más al cliente? Así será difícil que pierdas el foco.

  1. El tiempo apremia

    Las acciones no se llevan a cabo mañana, sino ahora. Para el cliente, la capacidad de respuesta a soluciones es fundamental. Es fundamental demostrarle al cliente una atención personalizada.

  1. Contrata a los mejores prospectos

    Esto es importante, porque será determinante incorporar a un equipo de trabajo que se sientan identificados con su oficio y, mejor aún que “amen a los clientes”. Esto dará un toque fundamental para lograr una visión compartida.

  1. Dar libertad de tomar decisiones

    Cada colaborador debe tener el conocimiento y la seguridad de tomar decisiones, pese a las circunstancias que se presenten, esto se logra si tiene claro un objetivo: la satisfacción del cliente.

  1. Capacitación constante

    Sin excepciones, debes entrenarlos a todos, continuamente (si es posible, cada cuatro o seis meses). Es una inversión que ayudará a mejorar la calidad del trabajo diario y el servicio real a cada cliente.

  1. Mide los resultados

    Siempre será de vital importancia medir el impacto financiero de la estrategia aplicada para llevar a cabo el logro de los objetivos propuestos.

Rafael Cedeño

Presidente Ejecutivo

Atrio Seguros.

En Twitter: @RafaelCedenoC