Transformar tu lugar de trabajo en un espacio limpio y ordenado no solo te brindará bienestar, sino que serán una de tus cartas de presentación en tu modelo de negocios. Aunque no lo creas, tanto tu sitio de trabajo como hogar demuestran cuán metódico y funcional puedes llegar a ser.

 

Es por ello que en Japón hay una empresaria que su modelo de negocio se basa en organizar y limpiarle los hogares a los grandes gerentes y directivos. El método de Marie Kondo es realmente sencillo, la clave para mantener tus objetos en el lugar adecuado y limpiarlo todo a la vez.

 

¿No te ha pasado que cuando entras a un espacio limpio y ordenado te sientes cómodo y con energía para hacer más cosas de las que te imaginabas? De hecho, esta mujer asegura que la vida comienza después de poner tus espacios en orden. Te ofrezco algunas claves:

 

  1. Asigna un lugar para cada cosa

 

Cada objeto que tengas debe tener un sitio asignado. Sin un lugar para cada cosa, ¿dónde vas a poner los objetos cuando termines de usarlos? Una vez elegido un lugar para tus cosas, podrás mantener tu casa en orden. Entonces, decide dónde van tus cosas y, cuando termines de usarlas, ponlas ahí.

 

  1. Primero desecha, luego guarda

 

La cantidad de espacio de almacenamiento en tu habitación es adecuada. El verdadero problema es que tenemos mucho más de lo que necesitamos o queremos. Cuando aprendes a elegir tus posesiones de modo adecuado, solo te quedarás con lo que cabe perfectamente en el espacio con que cuentas. Esa es la verdadera magia de la organización. Todo se reduce a dos tareas: eliminar cosas y decidir dónde guardarlas.

 

  1. El almacenamiento: busca la máxima sencillez

 

El secreto para mantener una habitación ordenada es buscar la máxima sencillez de almacenamiento, de modo que puedas saber de un vistazo cuántas cosas tienes. Es imposible recordar la existencia de cada objeto que tenemos aun cuando simplifiquemos nuestros métodos de almacenamiento: cuanto más simple, mejor.

 

  1. No subestimes el “ruido” de la información escrita

 

Las palabras se convierten en estática que llena el aire. Cuanto más ordenada la casa, más escasos los muebles, más fuerte se siente esta información. Así que empieza por retirar los sellos de los artículos de almacenamiento. Al eliminar el exceso de información visual que no te inspira alegría puedes hacer que tu espacio sea más específico y cómodo.

 

  1. Aprecia tus posesiones

 

Aunque no nos demos cuenta, nuestras posesiones de veras trabajan duro para nosotros, y desempeñan sus papeles para ayudarnos en nuestra vida. Así como a nosotros nos gusta llegar a casa y relajarnos tras una jornada laboral, nuestras cosas suspiran de alivio cuando regresan al lugar que les corresponde. Trátalas con aprecio y siempre te responderán.

 

Ahora estás listo para comenzar a ordenar tu oficina o cualquier espacio para tener una vida de bienestar. Recuerda, conserva sólo las cosas que te hacen sentir bien y mantén todo limpio.