Equivocarse está subestimado. Si bien muchos en el camino al éxito buscan no cometer errores, la verdad es que los aciertos vienen de la experiencia y la experiencia es lo bueno y lo malo, “no fracasa el que se equivoca sino el que del error no ha aprendido nada”.

Si echamos un vistazo a la historia, un sin fin de errores preceden el éxito de grandes empresarios reconocidos, tal es el caso de Steve Jobs creador de la marca Apple, quien se vió obligado a renunciar a su propia empresa luego de contratar a la persona equivocada.

Mark Suckerberg debe su mayor acierto a un error universitario tras crear una app llamada Facemask que creó luego de una decepción amorosa. Gracias a este error Suckerberg tuvo que redactar un disculpa a la universidad de Harvard, pero a su vez fueron los inicios de lo que más tarde se convertiría en una de las redes sociales más utilizadas en el mundo. Hoy por hoy el programador es el personaje más joven en aparecer en la lista de multimillonarios de la revista Forbes.

Según un artículo de la mencionada revista, estos famosos empresarios no son los únicos con un camino lleno de errores, Sam Wilton creador de Wal-Mart alquiló durante cinco años un local que luego tuvo que abandonar tras una cláusula de contrato que no le permitía renovar. Esto lo obligó a mudarse de Newport – Arkansas a Bentoville.

Ellos son solo un ejemplo de los errores que pueden resultar éxitosos y los errores que luego puedes convertir en aciertos. El miedo a equivocarse puede frenar tus procesos. Camina con seguridad y comienza de nuevo si debes hacerlo, pero con más experiencia.

Recuerda que el éxito no se mide en la cantidad de aciertos sino en la felicidad de disfrutar lo que haces y el proceso de lograr vivir de lo que te apasiona.